Ahora que estuve fuera de la ciudad me encontré y enseguida compré este gran compañero de mi niñez.
Recuerdo que como toda cosa nueva causó un furor tremendo (a principio de los 80's) tanto en chicos como en adultos. Habían varias técnicas para armarlo, muchos no lograban entender de qué se trataba, otros fracasábamos una y otra vez; en la televisión salían expertos armándolos que lo que lograban era que muchos nos sintiéramos impotentes y humillados al no poder armar el dichoso cubo.
Recuerdo que como toda cosa nueva causó un furor tremendo (a principio de los 80's) tanto en chicos como en adultos. Habían varias técnicas para armarlo, muchos no lograban entender de qué se trataba, otros fracasábamos una y otra vez; en la televisión salían expertos armándolos que lo que lograban era que muchos nos sintiéramos impotentes y humillados al no poder armar el dichoso cubo.Pero estoy feliz de volver a tener uno y ahora ha pasado ser un integrante de mi pequeña colección de juguetes antiguos y allí lucirá mejor porque con la poca paciencia y el grado de amargura que me caracterizan lo más probable era que acabara estrellado en una pared.




