En la Ciudad de Antigua pasé una noche y hasta el medio día del día siguiente de estupenda sudada por eso de andar camina que camina. Era el jueves y viernes santo (había procesiones) y era un auténtico infierno de locales y turistas ataviados con cámara fotográficas donde para tomar una buena foto había que empujar y luchar más que un jugador de hockey sobre hielo.
En el centro de la Ciudad de Antigua. Al fondo el volcán de Agua y la Catedral.
Edificio en la plaza central.


















